En
el periodo después del parto las circunstancias de la mujer son muy
distintas pero no por ello menos importantes y difíciles. Hay que tener
en cuenta que durante la gestación el cuerpo pasa por un proceso de 9
meses en el cual va cambiando, pero que en el momento del parto, el
cuerpo pasa de una situación a otra muy distinta en cuestión de
minutos!!
Qué
es lo que mejora: La
circulación de las piernas se recupera (aunque cierta retención de líquidos
persiste) y prácticamente desaparece la pesadez de las piernas y pies.
También la ciática remite. La
alineación de la espalda vuelve lentamente a su estado original y por
este motivo desaparece el estrés lumbar.
Qué
empeora: Ahora, el levantar, acunar, bañar, amamantar, etc. al nuevo bebé
exige un sobre-esfuerzo de toda la musculatura de la espalda y brazos.
Por ello es frecuente que se produzcan contracturas dolorosas a nivel
lumbar, cervical, en hombros y antebrazos.
Muy importantes son también las fluctuaciones hormonales, el desorden
del sueño y el reto de acoplarse al nuevo miembro, a menudo fuentes de
ansiedad, estrés, irritabilidad y cansancio que no deben pasarse por
alto.
El
cuerpo tiene que literalmente recomponerse (pelvis, órganos, abdomen,
matriz, etc.) y
gasta mucha energía en ello... un gasto, que junto con todo lo demás, puede llevar a la madre al
agotamiento extremo.
Los
masajes post-parto están orientados específicamente a aliviar las
tensiones y contracturas de las zonas sensibles mencionadas; a drenar a
través del sistema linfático todas las toxinas, hormonas y células no
deseadas; además de
tener un efecto neurosedante y relajante, ayudando al cuerpo a recuperar
energía y volver poco a poco a su estado original antes del embarazo.
Consejos
Importantes:
•
Procura venir con tranquilidad. Que alguien de confianza se ocupe del
bebé y tu puedas aprovechar
para relajarte y desconectar por completo.
•
No vengas a hacerte un masaje después de haber comido. Por lo menos deja
pasar 1 hora y media.