Paravertebrales :
Se extienden por toda la parte posterior del tronco, desde la nuca hasta la pelvis, uniendo por detrás la parte inferior de las costillas con la pelvis y las vértebras con los omoplatos, y entre sí hasta la nuca.
Abdominales :
Se extienden desde la parte inferior frontal de las costillas hasta la parte superior de la pelvis, protegiendo los órganos internos.
El psoas :
Se extiende desde la última vértebra dorsal y las cinco lumbares hasta el muslo, atravesando la pelvis. Al contraerse, aproxima el muslo y las vértebras por delante, hasta hacer que se toquen el pecho y la rodilla.
Glúteos :
Se extienden desde la pelvis hasta el fémur por detrás, formando las nalgas. Los glúteos y otros músculos de la pelvis, como el piramidal, contribuyen a mantener una tensión dinámica en la cintura pélvica, lo que aporta un punto de apoyo estable a la columna vertebral.
Isquitibiales :
Se extienden por la parte posterior del muslo, dirigiéndose por detrás desde la pelvis hasta la rodilla. En la extensión, los glúteos e isquiotibiales colaboran con los paravertebrales.
Fuente : Web de la Espalda